Existen viajes con destinos fijos y perpetuos, otros no tan fijos y para nada perpetuos. Pues mi viaje no tenia nada de fijo, había una noción vaga de los lugares y un recorrido incierto; solo una amplia y exuberante quebrada, porque no también, imponente y maravillosa, que se extendía de sur a norte de la provincia más rica de la Argentina, la provincia de Jujuy, esa quebrara seria la huella que debía de seguir.Pucará de Tilcara

La provincia mas rica?, no dudo y hasta apuesto mas de lo que no tengo, que esta fue la pregunta que muchos de los aventureros lectores que se detienen en esta exposición de simples palabras (que atentan contra aquellos eruditos de la literatura y que mucho han trabajado para dejar un legado imborrable). Rica por su humanidad, rica por la belleza de sus paisajes, la riqueza de sus comidas, la belleza de los cerros, la riqueza de su sol radiante y penetrante, la magia de su aire espeso y la mística de un ambiente cargado de energías libres del contagio maligno que habita en las grandes ciudades.

Esta breve descripción de lo imponente, configuración de lo perfecto (debo advertir que esta descripción es solo ante los ojos de este viajero), es la extensión de tierra que he podido recorrer con el puñado de días que me separaba de la actividad rutinaria de la odiosa cuidad.

La llegada o quizás el comienzo, Purmamarca fue el punto de inicio (en la provincia de Jujuy, posterior al paso fugaz por Salta), un inmenso escenario natural que decora la máxima creación del mayor exponente de la perfección, de aquel que todo lo que toca lo va convirtiendo en oro, el único ser capaz de esculpir semejante monumento natural.”DIOS y su obra maravillosa, el cerro de los 7 colores”.-

Cerro de los 7 Colores, PurmamarcaEl camino ofrece un sin fin de paisajes y una vasta naturaleza puesta a disposición del hombre. Hombre de antaño, que como bien muestra Tilcara, pudo desarrollarse, crecer y utilizar los recursos que dios le dio, para satisfacer las necesidades básicas, así como también, aumentar las comodidades para lograr una bella estadía en la máxima creación de nuestro padre y señor. Tilcara, una huella imborrable del potencial aborigen, ruinas reconstruidas para poner en evidencia los crimines cometidos hace cientos de años por quienes se consideraban “Hombres Blancos”, mayor exposición de la debilidad humana y ambiciones sinsentido. El vuelco de la historia ha dejado una marca imborrable para quienes se embarcan en la osadía del descubrir, demostrando que la historia fue escrita por los vencedores, por los más fuertes, los más ambiciosos…

Y para el final; Humahuaca, donde comenzó todo, donde una vez hace 3 años pisaba por primera vez,  y en donde daría un vuelco eterno.

Mi bella Coctata me aguardaba, 9 kilómetros me separan de ella, un sol radiante y una caminata dura me tendrían a mal traer. Ahí estaba, la escuelita “Soldado Argentino”, los paisajes inmortales, los recuerdos imborrables y el esfuerzo que espléndidamente se reflejan en la pared que hace tiempo un grupo de muchachos pintaba dejando de lado sus vacaciones, su familia y amigos, por un ideal, por un compromiso con la sociedad, sociedad que nada pedía, pero que indistintamente queríamos dar y transmitir.  Una visita a los amigos que el servir dejo, un abrazo y un hasta pronto. Sin duda, y como no podía faltar “Vuelvan, la gente de acá necesita que vengan”.

Humahuaca

Esto dejo mi paso por el norte Argentino, una pizca de mi aventura por las rutas que se extienden a lo largo y ancho de nuestra nación-

Ahora, a vos!, viajero y lector, a vos que no dudas en calzarte tu mochila y salir en busca de tú camino, de tú aventura… nunca dejes de viajar; porque dicen que viajando se fortalece el corazón…

Julián Omar Musarella

– Corresponsal Huarpes –

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